KLAATU BARADA NIKKO, estas palabras se asocian a uno de los clásicos de la ciencia ficción. El Día que la Tierra se Detuvo (1951), filme que tuvo la idea de mostrar un invasor en son de paz que solo quiere advertirnos de peligros reales. El filme mostraba contundentemente la ignorancia que nos hace presos sin aceptar lo que no queremos escuchar, una lección fílmica de todo lo que se puede aprender de otras culturas y civilizaciones si abrimos nuestras mentes. Más de medio siglo después llega el Remake plano a plano realizado por el director del “Exorcismo de Emily Rose”, Scott Derrickson, donde cuenta con todo un veterano en la ciencia ficción como Keanu Reeves estrella del género tras la trilogía MATRIX y Jennifer Connelly ganadora del Oscar por “Una Mente Brillante”, por si fuera poco también cuenta con la gran Kathy Bates igualmente ganadora del premio de la academia por Misery.

Tan solo se diferencia del original en que para la ocasión el peligro es el medio ambiente, sin duda un cambio necesario para acercarse a los problemas actuales. Connelly es el enlace de negociación con el extraterrestre interpretado desastrosamente por Reeves que se le ha quedado permanentemente el rostro de neo, su personaje más popular. El filme que repito es una fotocopia del original salvo por los efectos digitales que revisten su trama en una parafernalia visual como mandan los canones y algunas persecuciones gratuitas ya que la acción tampoco puede faltar en el cine actual. Todo ello desluce la fuerza del guión. Bien es verdad que Derrickson realiza una dirección elegante, aprovechando su presupuesto en un magnifico embalaje técnico en todos sus aspectos. Sea como sea me parece una copia totalmente innecesaria que no aporta nada nuevo estando por supuesto varios escalones por debajo de la original.

Autor: Andres Pons